BIODIGESTOR ANAEROBIO

Reactor anaerobio para tratamiento de efluentes


Reactor anaerobio para tratamiento de efluentes

Un biodigestor anaerobio consiste en una cámara o recipiente donde se desarrollan espontáneamente microorganismos anaerobios absolutos y facultativos que pueden alimentarse de la carga orgánica presente y reproducirse.

Un reactor muy eficiente es el tipo UASB ó RAFA (Reactor Anaerobio de Flujo Ascendente) donde se puede alcanzar rendimientos cercanos al 90%

El volumen de lodo desarrollado en este tipo de reactores es mucho menor que el generado en un sistema aerobio, además consume menos energía que estos. Se puede considerar que, aproximadamente, por cada kilogramo de carga orgánica (cada kilo de BDO) se generan entre 0,1 a 0,2 kilogramo de lodo biológico, en condiciones de anaerobiosis, y el resto se trasforma en agua, metano, anhídrido carbónico y sustancias orgánicas de bajo peso molecular por acción de los microorganismos. La baja producción de lodos hace que el retiro de estos sea unas 5 a 10 veces menos frecuente que con el sistema de lodos activados.

El reactor está dividido en dos etapas: En la primera etapa sedimentan los sólidos que se acumulan en el fondo del reactor donde los lodos biológicos se encargan de degradar la materia orgánica. Las grasas, por su parte, flotan y se acumulan en la superficie de la fase líquida. Un sistema de laberintos impide que se escapen del reactor, esto prolonga su tiempo de residencia en el sistema y permite que los microorganismos degraden esos compuestos.

Los rendimientos logrados, en la disminución de la carga orgánica, pueden alcanzar el 90 % en condiciones óptimas de operación, lo que posibilita el vuelco a la red cloacal en forma directa, sin necesidad de etapas posteriores.

Están construidos en polietileno roto moldeado con accesorios internos en PVC y se pueden ampliar, en forma modular, acompañando el crecimiento de la empresa. También están disponibles en AISI 304 y otros materiales.